Por Juan Cristóbal Alcalde, socio fundador de Noosa Capital

Columna publicada en La Segunda el 3 de septiembre de 2020

 

Al cierre de agosto el índice S&P 500 acumula un retorno del 10% para el año, alcanzando en más de 20 oportunidades sus máximos históricos, lo que sorprende cuando se compara con las cifras que vemos de la economía real. Las razones de esta dislocación pueden ser muchas, pero sin duda, una muy importante es la fuerte caída (100 bps) en la tasa de interés real de largo plazo en EE.UU., que es un componente significativo en los modelos de valorización de renta variable.

A modo de ejemplo, una caída del 20% en las utilidades de este año, típicamente tendría un impacto menor al 5% en el valor de una acción. Por el contrario, una caída en la tasa de descuento del 1% genera un impacto positivo cercano al 15% en la valorización.

Sin embargo, la pregunta es si a estos valores de las acciones todavía es tiempo para entrar a los mercados. La buena noticia es que la historia nos dice que ahora es un momento tan bueno como cualquier otro para invertir, especialmente si es a largo plazo y si está pensando en diversificar sus inversiones hacia mercados internacionales desde la deprimida plaza local.

Así lo corrobora un estudio de JP Morgan, que señala que al invertir en cualquier día al azar en el S&P 500 desde inicios de 1988 hasta fines de agosto de este año, el retorno sería de 11,7% promedio anual. Sin embargo, si hubiera invertido en los días en que dicho índice cerró en un máximo histórico el rendimiento anual promedio sería de 14,6%.

A pesar de lo anterior, es cierto que hoy es menos clara una oportunidad en el corto plazo a los valores actuales y que los niveles de volatilidad podrían aumentar en la medida que nos acerquemos a las elecciones presidenciales de EE.UU.

Sin embargo, no hay que olvidar que invertir con una estrategia, disciplina y una mirada de largo plazo ha resultado ser muchísimo más rentable, consistente y efectivo que tratar de ganarle o anticiparse al mercado.