Por Juan Cristóbal Alcalde, socio fundador de Noosa Capital

Columna publicada en La Segunda el 29 de octubre de 2020

 

Si a usted le ha pasado que su portafolio ha tenido un retorno efectivo en los últimos años bastante inferior a los índices de renta fija y renta variable que creyó haber invertido, siga leyendo esta columna.

Lamentablemente, esta situación es más común de lo que cree. Según un estudio de la consultora independiente Dalbar Inc., el retorno anual de un inversionista promedio en EE.UU es de 2,5% en dólares para los últimos 20 años. Esto es apenas por sobre la inflación (2,2%) y menos de la mitad que cualquier combinación que hubiese invertido entre el S&P 500 y un índice de renta fija.

Las causas de este mal desempeño son varias, pero destaco 3 que son las más significativas y afortunadamente de fácil solución.

La primera de ellas son los sobrecostos que se pagan y que afectan directamente la rentabilidad. Por ejemplo, para una cartera que renta el 5% a 20 años plazo, el impacto que tiene un 1% en mayores comisiones al año es de 17% de menor retorno.

La segunda es hacer market timing. El efecto de perderse los mejores días de rentabilidad, que generalmente vienen justo después de grandes correciones, es tan alto que no tiene sentido tratar de anticiparse al mercado. No estar invertido en tan solo los 10 mejores días en 20 años, implica sacrificar más de la mitad de la rentabilidad.

Por último, no tener disciplina. Invertir debe ser un proceso ordenado y riguroso. Cuando los mercados caen o suben mucho hay que rebalancear el portafolio hacia aquellos activos que están más castigados. Esta es una correcta y consistente manera de comprar barato y manejar adecuadamente el riesgo.

Como verá, el pobre rendimiento relativo de su portafolio depende de Ud. y no del mercado. Entonces, privilegie instrumentos baratos, evite ser adivino y cambie las emociones por la disciplina en el manejo de su portafolio.