Publicado en el Pulso Trader el 3 de junio de 2020

Los impactos por el brote de coronavirus ponen en jaque a los inversionistas, quienes ajustan sus portafolios tras la masiva liquidación de capital que se registró en marzo. En ese contexto, desde Noosa Capital consideran que el análisis de las valorizaciones frente a la historia permite identificar qué tan atractivos son los actuales precios.

El Multi Family Office fundado por los ex socios de Munita, Cruzat & Claro (MCC) y que cuenta con dos años en el mercado local, comparó valorizaciones como la relación bolsa libro de las acciones globales frente a sus mínimos históricos. El estudio se basa en percentiles, siendo 0% el nivel más barato y 100% el más caro.

Así, en el plano local, los datos revelan que el IPSA transa a una relación libro de 1 vez, mientras que el mínimo histórico corresponde a 0,8 veces apuntado el 23 de marzo pasado.

Con esto, Noosa Capital indica que la valorización que asigna actualmente el mercado es sólo 1% más alta que el mínimo de marzo, evidenciando que a pesar del rebote de las últimas semanas, aún hay atractivos puntos de entrada.

Para el S&P500, hace un año, cuando el índice se ubicaba en niveles históricos, el ratio precio utilidad a doce meses era de 18,3 veces y el valor libro de 3,7 veces. Esto supone que el índice transaba en un 88% sobre su menor niveles en la historia.

Lo anterior ocurrió el 20 de noviembre de 2008, cuando el precio utilidad y el valor libro se ubicaron en ratios de 8,8 veces y 1,5 veces, respectivamente, lo que corresponde a un percentil de 0%.

¿Invertir en bonos?

«Para un inversionista de largo plazo, vemos valor en la renta fija corporativa norteamericana y de países y empresas emergentes. En Chile vemos oportunidad en deuda corporativa de emisores con altas clasificaciones crediticias», indica Juan Cristóbal Alcalde, socio fundador de Noosa Capital.

Hace un año, los bonos transaban con diferenciales de tasas de 92 puntos base para la deuda corporativa con grado de inversión de corto plazo, y de 62 puntos bases en plazos de entre 3 a 5 años, pues los riesgos eran acotados.

Sin embargo, la ola de ventas que se produjo en marzo pasado, a causa de la recesión que generó la pandemia, disparó los spreads a niveles cercanos a 400 puntos bases, mientras los precios de los bonos se desplomaron.

Así, la masiva necesidad de caja por parte de los inversionistas elevó los diferenciales de los bonos hasta un 4% sobre su peor desempeño en la historia, o bien sus precios más bajos.

Actualmente, el respaldo de la Reserva Federal elevó el apetito por el mercado de deuda, y en consecuencia, los precios de los bonos aumentaron y los diferenciales se ajustaron a niveles cercanos a 185 puntos base.

De esta forma, el análisis indica que la recuperación del mercado de renta fija, elevó los spread de los bonos corporativos de EEUU de corto plazo y mayor plazo (3-5 años), en solo 21% y 26% respecto a su peor desempeño.

A juicio de Noosa Capital, dichos niveles cifras reflejan una atractiva oportunidad de inversión, pues aún hay espacio para que los diferenciales de tasas se ajusten, y en efecto, se eleven los precios de dichos bonos.

“Es importante que estas inversiones tienen que ser a través de instrumentos muy diversificados, ya que es probable que veamos más reestructuraciones de deuda y tener bonos individuales se torna más riesgoso en estos escenarios”, concluye Alcalde.