Por Isabel Olivos, socia de Noosa Capital.

Columna publicada en El Pulso el 19 de mayo de 2020

 

La propagación del Coronavirus continúa afectando de manera significativa a los mercados financieros y ha interrumpido sustancialmente la actividad económica, gatillando una fuerte caída en las proyecciones del PIB a nivel global a un -3% para este año, mientras que para EE.UU. la caída esperada es cercana al -6% para el mismo período.

Lo anterior ha afectado a muchos sectores del sistema financiero reflejado, por ejemplo, en la menor disponibilidad de crédito para empresas, las que a su vez han aumentado la necesidad de financiamiento en el contexto actual.

Frente a esto, la FED anunció una serie de medidas de las cuales destaco las CCF (Corporate Credit Facility) que tienen como objetivo respaldar la liquidez del mercado de deuda corporativa y permitir que empresas puedan mantener sus operaciones durante el período de crisis.

A grandes rasgos, este programa por US$ 750 billones incluye: (i) compras de créditos corporativos emitidos por compañías “Investment Grade US” o de empresas que eran “Investment Grade US” antes del 22 de marzo y que sean al menos BB- al momento de compra, incluyendo nuevas emisiones y adquisiciones en el mercado secundario y, (ii) compras de ETFs listados en EE.UU. cuyo objetivo de inversión principal sean créditos corporativos “Investment Grade y High Yield US”. El programa comenzaría a operar en los próximos días a través de la compra de ETFs en primera instancia.

Como es de esperar, esta medida afectó positivamente a los créditos corporativos americanos. Para los créditos con grado de inversión si utilizamos como referencia el índice Bloomberg Barclays US Corporate Bond el spread sobre el Tesoro de este índice alcanzó su peak en 1 año de 373pb, mientras hoy se encuentra en 211pb y su promedio en 10 años se ubica en 157pb. Así mismo, el índice Bloomberg Barclays US Corporate High Yield Bond alcanzó un spread peak de 1100pb y se ha recuperado hasta 716pb con un promedio en 10 años de 547pb.

Analizando estas cifras, podemos ver que todavía queda espacio de apreciación frente a los datos históricos, y mientras la FED continúe anunciando paquetes y acciones agresivas de expansión, con tasas en torno a 0% que incluso podrían llegar a ser negativas, los inversionistas buscarán clases de activo que entreguen mayor retorno, lo que podría beneficiar en el largo plazo a los créditos High Yield y a emisiones de Mercados Emergentes en dólar.